Hace mucho que no os hablo de cine. El motivo es que hacía meses que no iba a ver una película.
(Sí, prometo enmendarme, ir al cine es una de las cosas que más me gustan en la vida).
Y la película elegida para mi retorno a las salas fue “Up”, la peli de animación de la factoría Píxar.
Poco puedo deciros que no hayais leído o escuchado ya por ahí.
Me pareció una obra maestra. Simplemente el espectacular arranque de la película (una historia de amor a lo largo de toda una vida que ya me dejó trastocada) bien merece los euros de la entrada. Creo que es una secuencia que siempre será recordada en la historia del cine.
Y después, su guión, sus personajes entrañables y extremadamente divertidos, su belleza técnica y artística, completan una de las mejores películas que he visto en toda mi vida.
Para mí una buena película, como toda obra de arte, es aquella que transmite sentimientos y emociones, y mientras ví “Up”, reí con ganas, me emocioné con ganas y también lloré. E incluso estas sensaciones en ocasiones casi sucedían a la vez.
Por eso, os recomiendo que no dejeis de verla.
Porque nunca debemos dejar de luchar por cumplir nuestros sueños.
Porque a pesar de sentirnos solos demasiadas veces, siempre habrá un compañero que comparta con nosotros ese sueño.
Porque el respeto y la empatía son fundamentales en nuestra relación con los demás.
Por la aventura de vivir.
Porque creo en la Utopía.
Y porque, a pesar de todo, creo en el Amor.